miércoles 13 de agosto de 2008

Contemplar el arte ó "esto lo hago yo" II

Aprovechando que éste finde largo voy a empaparme de arte en los madriles (Pichi, naino naino naino nai no) seguiré con mi "master class" (ejem)

La Textura
No, no son solo tiendas de ropa de cama (dios mio, y por que sabré yo de esto, -cerebro! orden directa, borra esta información!-)
Bueno de que estabamos hablando...

Alguien se preguntará, ¿por que ir a un museo para ver algo que está "en el interné" o en los libros, etc?
Bien, la experiencia sensorial no es tan sólo visual, eso lo primero. En el modo que nos sea posible debemos empaparnos y disfrutar de la experiencia estética; hablando en plata, no entrar en el museo, ver el recorrido y decir elocuentemente -PRFFFFFF!!!!! Jo que largo-.
No queramos verlo todo, vayamos en un principio a lo que más nos interese. Eso no nos hará ni más tontos ni más banales, simplemente cultivará nuestro "gusto".

Pero hablabamos aquí de la textura. En definitiva hablamos de la tridimensionalidad del cuadro.
Sí, el cuadro es tridimensional. Es importante la materia de la que está realizada la obra, la cantidad de pintura física que tiene cada pincelada, incluso su situación en la galería. Por ello después de ver las obras de nuestros libros de texto en vivo nos extrañan los colores, las formas, las sensaciones que producen.

Un ejercicio bien fácil, colocaos a los lados del cuadro y lo mirais tranversalmente, no frontalmente. Así se aprecia la pincelada, el impacto de la misma y otros detalles que acercarán a la pintura a una experiencia "espacial"

Por ejemplo, no es lo mismo un Van Gogh que un Miguel Angel (en cuanto a textura), Y si no, fijaos la proxima vez que esteis en un museo en si son "planas" o no.

El arte por el arte, el arte al cuadrado